Becaria supera el cáncer de mamas y hoy enseña en instituciones educativas de Caaguazú

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Edy Centurión es exbecaria del Programa Becal y superviviente de cáncer de mamas que a pesar de las difíciles circunstancias que le tocó vivir no dejó de prepararse profesionalmente para actualmente servir en instituciones educativas de Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú. En el marco del «Octubre Rosa» ella brinda su testimonio ejemplar.

«Con mucho entusiasmo había iniciado mis actividades como profesional posterior a la realización satisfactoria de un masterado universitario en Profesorado de Educación Secundaria y Bachillerato con especialidad en Matemáticas», cuenta la exbecaria, quien curso estos estudios en la Universidad de Granada – España, sin dejar de resaltar que esto lo hizo en medio del tratamiento de radioterapia.

A pesar de los desafíos que está enfermedad le presentó ella siguió adelante y se reincorporó a sus labores educativas en el Colegio Nacional Enrique Solano López, como Coordinadora Pedagógica, y en el Escuela Básica Nº 192 “12 de Junio” de la ciudad de Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú.

Edy, además de cumplir su papel de educadora, también volvió al rol que más ama, la de ser madre. “Me he dado cuenta, que mucho se esperaba de mí como profesional y que también arrancaba mis compromisos en retomar el mando de un hogar teniendo a mi lado a mi hermano Emanuel (22), mi sobrina Cecilia (14) y mi niña Edith (13)”, dice la exbecaria.

Su lucha contra esta enfermedad no terminó. Con el tiempo otro problema de salud volvió a surgir; y como el cáncer que tenía era hormonal, los profesionales de blanco no podían decidir un tratamiento de inmediato. Fue entonces que la sometieron a una tercera cirugía en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social. A pesar de esa intervención, le solicitaron dos estudios complejos y esto fue nuevamente un motivo para que vuelva a España.

“Gracias al apoyo de un familiar y una persona extraña de confianza pude volver a España para la realización de dichos estudios. La espera de un resultado en mi caso, es más difícil que la espera ante una prueba insegura en matemáticas”, añadió Edy.

El cáncer de mama no daba tregua en su vida e incluso llevó a Edy a acudir junto a unos profesionales de salud mental, quienes le recomendaron que debía ausentarse por un buen tiempo del aula, situación a la que se negó rotundamente. Ella fue presa de la ansiedad y depresión. En ese lapso, por decisión propia, renunció durante dos meses a su tratamiento ya que se dio cuenta que sus medicamentos no la estaban haciendo ningún efecto.

Valor del agradecimiento

Los días para Edy se volvieron duros durante ese lapso, pero hoy mira el pasado y solo queda en su mente recuerdos como el apoyo incondicional y el acompañamiento sin condiciones de sus directoras, ya que viajar desde Coronel Oviedo a Asunción dos veces por semana hasta junio de este año no fue fácil.

“Mientras esperaba el diagnóstico comencé a leer libros, a practicar deporte extremo, llegué al punto que me olvidé de tantos dramas y aprendí a valorar mucho más cada segundo de mi vida.  Con la ayuda de Dios caí en manos de excelentes profesionales médicos de nuestro país, quienes supieron tratarme y de a poco salí a flote. Luego de días más que difíciles me han dado nuevos resultados”, resaltó.

Edy no deja de agradecer a familia de Becal por estar siempre pendientes de su estado de salud; como tampoco deja de resaltar que tiene en camino el proyecto de reinserción el cual ya lo tienen programando para cuando llegue la visita del Coordinador de Máster de la Universidad de Granad-España y así apoyar la enseñanza de las matemáticas en el departamento de Caaguazú.

“Gracias a Becal por el apoyo a mi lucha contra el cáncer de mama. Hoy puedo potenciar una actitud positiva ayudando a muchas mujeres a no decaer ante este mal. La vida es hermosa”, sentenció la ex becaria.

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