👁‍🗨 | ¿Cómo atravesar un duelo?

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Por: Esperanza Stumpfs

El duelo es una experiencia universal por la que todos vamos a pasar o hemos pasado en algún momento de nuestras vidas. No sólo se trata de la muerte, se trata de la pérdida, a lo cual tenemos que adaptarnos.
Hacer cambios o no con respecto a una ausencia, a algo que no vamos a volver a tener, es un camino que se recorre un día a la vez.
Cuando perdemos a alguien que amamos, lo primero que solemos experimentar es negación o estado de shock. Nos cuesta entender lo que pasa, parece que nos encontramos en el medio de una pesadilla y podríamos experimentar inclusive alucinaciones auditivas y/o visuales. En algunos casos, nos quedamos esperando que la persona regrese, llame, o vamos a ciertos lugares esperando encontrarla.
También se experimenta ira o enojo, mucha rabia. Y estás pueden ir dirigidas a distintas personas o situaciones, inclusive cambiar en el transcurso del tiempo. Van hacia los médicos, un familiar, nosotros mismos o inclusive hacia quien ha muerto. Aquí, se experimenta culpa. Nos llenamos de preguntas: “Que hubiera pasado si…”.
De manera infinita imaginamos escenarios posibles para un desenlace distinto. Queremos entender o cambiarlo, pero no lo logramos.
En algún momento comenzamos a negociar, real o imaginariamente esa ausencia. Con otra persona o cosas materiales quizás. Inclusive con una cuestión imaginaria. Damos pequeños pasos que parecen ser alentadores.
También nos damos cuenta que haciendo todo eso no es posible paliar la ausencia tan desgarradora, por lo que entramos a una fase de depresión. Hay cambios en el apetito y en el sueño, falta de placer y sentido. Hay mucho llanto.
Por último llegamos a la aceptación, que es no más que haber alcanzado ésta adaptación a la no presencia de quien amamos. No se lo olvida, no se lo supera, no se lo deja en el pasado.
Se aprende a vivir así. Y uno descubre nuevos placeres y otras cosas que quizás le traerán sentido, además de una manera de honrar su memoria.
Estas son las 5 etapas del duelo según este modelo
Lleva dos años aproximadamente atravesarlas todas y pueden superponerse o mezclarse, por eso es posible sentir más de una emoción nombrada a la vez.
Sabemos en cuál nos encontramos al identificar nuestras emociones y a qué fase corresponden las mismas, aunque esto puede ser cambiante. Es cómo una montaña rusa.
¿Cómo ayudar a quién lo está viviendo?
La mejor manera de ayudar a quienes estén atravesando esto es ESTANDO. Las palabras sobran y probablemente no tengamos las adecuadas para ese momento, inclusive hagamos daño aún desde el mejor de nuestros deseos.
Basta con estar atentos, disponibles y proponer al otro ayuda con cuestiones básicas como el hogar, cuidado de sus hijos/as, etc. La persona que perdió, generalmente no sabe cómo continuar o qué hacer. Ayudarle simplemente a sobrellevar lo cotidiano de cada día, ya es más que suficiente.
¿Cuándo acudir a un profesional?
Es conveniente acudir a profesionales cuando dejamos de ser funcionales: No podemos bañarnos, salir de la cama, comer e hidratarnos. O cuando reconocemos que tenemos personas a nuestro cargo y no podremos lidiar con ello.
Es importante tener en cuenta que así como cada ser humano es distinto, lo son también sus experiencias de pérdidas. No hay fórmulas ni manuales pero si tuviera que decirles algo es: Vivan un día a la vez y permítanse cada emoción que les llegue.
Un día a la vez
Va a pasar, aunque parezca que nunca va a acabar. Van a estar bien. Se los dice alguien que hace casi seis años creyó que su mundo se acabó mientras dentro se gestaba el milagro de amor más grande.
Mi hijo, un niño a quien su padre amó desde el primer día que supo de su existencia y que no tuvo la oportunidad de conocer.

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